Asia no solo recibe turistas, ahora los lidera en tendencias. Asia Oriental y el Sudeste Asiático representan el 31,7% de la cuota de mercado de la demanda turística internacional mundial en el primer semestre de 2026, con Vietnam a la cabeza del Sudeste Asiático, consolidando su posición como el destino más deseado de la región junto con Indonesia, Filipinas y Camboya.
Las cifras del mercado son contundentes. El mercado turístico del Sudeste Asiático alcanza un valor de 39.500 millones de dólares en 2026 y crece a una tasa anual del 11,27%, con proyecciones de llegar a 67.400 millones para 2031, lo que lo posiciona entre las economías de visitantes de más rápida expansión en el mundo. Este dinamismo se apoya en tres pilares: reformas de visado que han minimizado las barreras de entrada, la expansión estratégica de aerolíneas de bajo coste que ha reducido tarifas aéreas, y el crecimiento constante del poder adquisitivo de una base de consumidores cada vez más amplia.
La tecnología está redibujando por completo la experiencia de viajar. Aproximadamente el 63% de viajeros asiáticos planea recurrir a inteligencia artificial para planificar su próximo viaje, y un 44% ya confía en la información generada por estas tecnologías para crear itinerarios personalizados y adaptarse a cambios de último momento.
El perfil del viajero también cambia. Para un 39% de los viajeros asiáticos, el precio se ha convertido en la variable decisiva a la hora de planificar sus viajes, y un 73% busca alojamiento por debajo de los 100 dólares por noche, especialmente en países como Vietnam, Malasia o Indonesia. El resultado: muchos viajeros asiáticos destinan entre un 6% y un 10% de sus ingresos anuales al turismo, lo que les permite viajar con mayor frecuencia en lugar de concentrar sus escapadas en un par de vacaciones largas. Asia no solo exporta cultura — ahora exporta también el modelo de cómo se viajará en el futuro.
